Isaac Vásquez Blandón y María Paula Mesén Carvajal, Estudiantes de la Especialidad de Electromecánica quienes harán uso de estas instalaciones
El CEDES Don Bosco inauguró un moderno laboratorio de instalaciones eléctricas residenciales e inteligentes, diseñado para transformar la experiencia de aprendizaje de estudiantes de noveno y décimo año. Este espacio, equipado con tecnología de punta y estándares internacionales, permitirá a los jóvenes adquirir competencias prácticas alineadas con las exigencias del mercado laboral.
El nuevo laboratorio, ubicado en el edificio de Electromecánica, fue desarrollado gracias a una alianza estratégica entre CEDES Don Bosco, la multinacional EATON, especialista en administración de energía, y la empresa costarricense IESA. Su objetivo es que los estudiantes trabajen con equipos y tecnologías idénticas a las utilizadas en la industria, desarrollando habilidades en automatización, domótica, eficiencia energética y seguridad eléctrica.
Formación con estándares globales
El laboratorio cuenta con tableros de distribución, sensores, relés, interruptores inteligentes y sistemas de automatización doméstica, todos instalados bajo el Código Eléctrico Nacional (NEC) y en concordancia con tendencias globales del sector. Esto permitirá a los alumnos diseñar y montar instalaciones eléctricas seguras, optimizar el consumo energético y aplicar dispositivos de protección avanzados.
Según David Ulloa, gestor tecnológico de la especialidad, el proyecto representa una oportunidad única para que los estudiantes “trabajen con los mismos equipos que encontrarán en el campo profesional, lo que les permitirá adquirir competencias prácticas y relevantes desde el aula”.
Alianza para la educación técnica
Este avance es fruto de una colaboración que combina la experiencia educativa de CEDES Don Bosco con el respaldo de empresas líderes. Para Mario Vargas, gerente de Generación de Demanda de EATON, “apoyar la educación técnica es una inversión directa en el país. Queremos que estos jóvenes salgan preparados para aportar desde el primer día en el campo laboral, con conocimiento actualizado y confianza en sus capacidades”.
Por su parte, Marco Vinicio Vargas, director de IESA, subrayó la importancia de la responsabilidad social empresarial: “Este tipo de proyectos nos recuerdan que todos tenemos la capacidad de transformar nuestro país desde nuestras propias trincheras. Creemos en la importancia de crear cadenas virtuosas que generen oportunidades para la juventud”.
Más que infraestructura: formación integral
Además de su equipamiento, el laboratorio busca potenciar habilidades transversales como pensamiento crítico, resolución de problemas técnicos e innovación. De esta manera, los estudiantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino también competencias esenciales para enfrentar los desafíos de un mundo en constante cambio.
Esta iniciativa consolida más de una década de colaboración entre CEDES Don Bosco y EATON, ahora fortalecida con el aporte de IESA, demostrando cómo la unión entre educación y sector privado puede impactar directamente en la formación de talento joven altamente capacitado.
Con este laboratorio, Costa Rica da un paso firme hacia la modernización de su educación técnica, preparando a las nuevas generaciones para liderar proyectos de instalaciones eléctricas seguras e inteligentes con visión sostenible y adaptada a las necesidades del siglo XXI.