Debate de Trivisión se desinfla
Tres aspirantes presidenciales decidieron bajarse del debate organizado por Trivisión tras confirmar que el espacio será pregrabado y no en vivo. El primero en anunciar su negativa fue Álvaro Ramos, quien argumentó que ese formato no garantiza un intercambio transparente ni condiciones equitativas para la confrontación de ideas. Días después, Claudia Dobles se sumó a la decisión, al coincidir en que un debate grabado limita la espontaneidad y el contraste real entre candidaturas.
A esta lista se añadió posteriormente Juan Carlos Hidalgo, quien también declinó participar bajo el mismo argumento. Con estas decisiones, ya son tres los candidatos que rechazan el formato propuesto por Trivisión, al considerar que no cumple con los estándares que, a su criterio, debería tener un debate presidencial en medio del actual proceso electoral.
En contraste, Claudio Álpizar aseguró que sí está dispuesto a asistir, aunque bajo una condición específica. El aspirante cuestionó públicamente a Ramos y Dobles, al insinuar que su ausencia responde al miedo, y además calificó a Trivisión como un medio chavista, afirmando que no se trata de una cancha neutral. Aun así, manifestó que acudiría al debate si se le coloca en el mismo grupo que la candidata oficialista Laura Fernández.
Álpizar fue más allá y afirmó que no le preocupa que el debate sea pregrabado ni que el medio entregue previamente las preguntas, siempre y cuando se le permita confrontar directamente a Fernández. Según dijo, ese escenario le daría la oportunidad de evidenciar diferencias y revivir los choques que ambos protagonizaron en el debate organizado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
La controversia en torno al debate de Trivisión reaviva la discusión sobre los formatos, la neutralidad de los medios y las reglas del juego en la recta final del proceso electoral, en un contexto donde los debates se han convertido en uno de los principales escenarios para medir el pulso político entre las candidaturas.