Nayib Bukele y su cercanía con Rodrigo Chaves. Foto EFE.
El presidente Rodrigo Chaves defendió la llegada al país de Nayib Bukele y calificó como una “falta de respeto” del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) —máximo órgano electoral— el hecho de decir que el mandatario salvadoreño podía arribar a Costa Rica, pero “pórtese bien”.
“Primero, como si tuvieran la competencia para decir que vendría. Eso es una falta de respeto, señor presidente, por la cual le pido disculpas: que un tribunal electoral le diga a un invitado de honor ‘sí, pero no quiebre las cosas ni manche las paredes’. Es una verdadera aberración”, cuestionó Chaves.
Bukele aterrizó en suelo nacional en medio de una semana crucial para efectos electorales, por lo que el TSE advirtió que el líder de El Salvador no podía emitir criterio a favor o en contra de ninguno de los candidatos que aspiran a la Presidencia de la República.
Desde que Rodrigo Chaves asumió la presidencia, ha sostenido al menos cuatro encuentros oficiales con su homólogo de El Salvador, Nayib Bukele, tanto en Costa Rica como en territorio salvadoreño. Las reuniones han girado principalmente en torno a seguridad y cooperación regional, pero también han enviado un mensaje político claro en un momento en el que el tema de la criminalidad domina la agenda pública nacional.
Costa Rica atraviesa cuatro años consecutivos con cifras récord de homicidios, con más de 3.000 asesinatos acumulados en ese periodo, un contexto que ha incrementado la presión sobre el Gobierno. En ese escenario, el acercamiento con Bukele —cuya imagen está asociada a una política de mano dura contra el crimen— es interpretado por sectores políticos y analistas como un intento por reposicionar el discurso de seguridad y, en cierta medida, opacar el ruido generado por la crisis de violencia que enfrenta el país.