Sicariato juvenil burla lucha contra el crimen organizado
La atroz realidad del sicariato juvenil llevó a los tres Poderes de la República a poner sobre la mesa el endurecimiento de las penas a quienes recluten jóvenes para cometer este tipo de delitos
Desde el barrio más bajo hasta el más ‘fino’ del país está influenciado por el narco, según las cifras del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el año pasado cerró como el más violento de la historia con 907 homicidios.
Según el director del OIJ, Randall Zúñiga, la tasa nacional de homicidios se elevó desde 12,5 por cada 100.000 habitantes en 2022 hasta 17,2 en el 2023.
En la segunda sesión de las mesas de trabajo que sostuvieron ayer, las autoridades determinaron que hubo jóvenes menores de 18 años responsables de muchas de las muertes, como parte del crimen organizado.
En busca de soluciones, además del endurecimiento de las penas para los reclutadores de los jóvenes dedicados al sicariato, también plantearon otra iniciativa, lo que pretenden es que hayan alternativas para que los menores detenidos no vuelvan a delinquir una vez cumplan la condena.
“Tenemos una preocupación muy amplia como país de como los criminales están reclutando, entrenando y utilizando personas menores de edad”, señaló Mauricio Boraschi, fiscal adjunto del Ministerio Público.
Zonas costeras siguen liderando tasa de homicidios
Los indicadores muestran una mayor incidencia del crimen en ciertas regiones como Limón, la provincia costera del Caribe donde la tasa llega a 45 por cada 100.000 pobladores. El mayor aumento en 2023, sin embargo, ocurrió en la provincia del centro del país, San José, con un 86 %.
Mientras que en Puntarenas los asesinatos subieron de 45 a 111 en los últimos cinco años, esto como un reflejo del acelerado aumento de la violencia que arrasa al país, sobre todo en las costas.