Con un discurso similar al de su homólogo salvadoreño Nayib Bukele, de frenar la violencia y devolver la paz a las calles y las familias, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró Estado de Excepción tras la nueva crisis de violencia que se azotó en las cárceles en las últimas semanas.
La crisis de violencia carcelaria dejó como saldo la fuga del líder más peligroso que forma parte de uno de los grupo más grandes de ese país y que tiene vínculos con el cártel de Sinaloa.
“Se acabó el tiempo en el que los condenados por narcotráfico, sicariato y crimen organizado le dictaban al gobierno qué hacer”, dijo el mandatario.
Noboa agregó que “lo que estamos viendo en las cárceles del país es el resultado de la decisión de enfrentarlos. Por eso desde el Gobierno hemos emprendido acciones que nos permitan recuperar el control de los centros de privación de libertad que se ha perdido en los últimos años. Y en respuesta, estos grupos narcoterroristas pretenden amedrentarnos y creen que cederemos ante sus demandas”.
La desaparición de Alias “Fito” de la cárcel ha aumentado la presión contra el gobierno del presidente Noboa, que asumió el cargo hace un mes y medio y que ganó la presidencia prometiendo resultados rápidos en la lucha contra la inseguridad en Ecuador.
Ecuador cerró el año con un nuevo récord de homicidios, por tercer año consecutivo, que llegó a casi 7.600 muertes violentas. En 2022, esa cifra fue de 4.600 y en 2021, algo más de 2.100.
“Acabo de firmar el decreto de Estado de excepción para que las Fuerzas Armadas tengan todo el respaldo político y legal en su accionar”, detalló Noboa.