El exdiputado Jorge Dengo advirtió sobre los riesgos que implican las declaraciones improvisadas en materia fiscal, luego de que el ministro interino de Hacienda sugiriera aunque fuera como un “ejercicio teórico” la posibilidad de gravar el aguinaldo o revisar el régimen de zonas francas.
Dengo señaló que, si bien “no todo lo que se dice en una comparecencia legislativa debe convertirse en titular”, cuando un jerarca lanza ideas de ese calibre “uno entiende por qué la prudencia es tan valiosa en política fiscal”.
Según el exlegislador, ese tipo de comentarios, incluso si se matizan después, pueden generar un impacto negativo en la confianza del país. “A veces, la falta de experiencia en este tipo de espacios lleva a decir cosas que después hay que explicar. Pero el daño ya está hecho: las señales equivocadas terminan pesando más que los números”, recalcó.
Dengo calificó como “un sinsentido técnico y un error político” la posibilidad de gravar el aguinaldo. “Es un ingreso que cumple un rol social y económico fundamental. Tocar ese dinero no es ‘recaudar más’, es castigar a quienes sostienen el consumo en diciembre y que incluso en muchísimos casos utilizan ese ingreso para pagar otro impuesto: el odioso marchamo”, afirmó.
En relación con el régimen de zonas francas, el exdiputado defendió el modelo al considerarlo “el más exitoso que ha tenido Costa Rica en atracción de inversión y empleo formal”. “No se resuelve el tema fiscal atacando lo que sí funciona”, sostuvo.
No obstante, reconoció que existen espacios para revisar otras figuras, como el salario escolar. “Es una figura que perdió su sentido original y podría revisarse, siempre que se haga con rigor, sin populismo y dentro de una reforma integral”, puntualizó.
Finalmente, Dengo subrayó la importancia de enviar mensajes de confianza en el contexto económico actual. “En momentos donde la economía necesita señales de confianza, lo peor que puede hacer un ministro de Hacienda es sembrar dudas. La estabilidad también se construye con palabras”, concluyó.