Laura Fernández
La candidata presidencial Laura Fernández ha llamado a fortalecer las finanzas de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), planteando la sostenibilidad de la institución como un eje de su campaña. Su mensaje contrasta con lo que dijo el presidente Rodrigo Chaves en marzo de 2023, cuando aseguró que la Caja estaba en serios problemas: “La situación es crítica, costarricenses… Yo sostengo que la Caja está quebrada”, según publicó La República.
Bajo la administración de Rodrigo Chaves, la relación financiera entre el Estado y la CCSS ha alcanzado niveles históricos de morosidad. Para finales de 2024, la deuda del Gobierno con la institución superó los ₡4 billones, según un informe de la Dirección Financiero Contable de la CCSS
En 2023, apenas se ejecutó alrededor del 22 % de las obligaciones corrientes, el nivel más bajo registrado en décadas. Esto ha generado presión sobre los recursos de la Caja, dificultando la ejecución de proyectos de inversión.
A pesar de esta situación, los informes de la Contraloría General de la República y auditorías internas señalan que la institución no enfrenta un colapso financiero ni quiebra, aunque sí presenta riesgos derivados principalmente del retraso en los pagos estatales.
Ese contraste ha abierto un espacio de debate sobre la situación financiera de la CCSS. Álvaro Ramos, expresidente de la institución durante la administración de Chaves y hoy candidato opositor por Liberación Nacional, asegura que la Caja no está quebrada. Ramos destaca que durante dos años hubo superávits y recursos sin ejecutar que podrían haberse invertido en más Ebáis y otros proyectos de salud.
Ramos se ha posicionado como un defensor de la institución y ha explicado que dejó su cargo en la OIT para cumplir lo que considera un sueño: presidir la Caja y garantizar su correcto funcionamiento. Su salida del cargo estuvo marcada por un conflicto con Chaves, tras apoyar un aumento salarial para los trabajadores de salud, a quienes llama “héroes de la pandemia”, lo que le valió la destitución.
Ahora, para equilibrar su enfoque, Fernández plantea una propuesta concreta para la CCSS: analizar los ingresos y reservas de la institución, revisar las proyecciones económicas y asegurar la sostenibilidad de las inversiones, con el objetivo de fortalecer la gestión financiera y garantizar la continuidad de los servicios de salud y pensiones.
El debate sobre la CCSS se ha convertido así en un termómetro de las campañas, mostrando enfoques distintos sobre la misma institución: uno que advierte de riesgos financieros y otro que reivindica la solvencia y la misión social de la Caja. Para los votantes, esta disputa no solo refleja la visión que cada candidato tiene sobre la salud financiera de la institución, sino también sobre la credibilidad y capacidad de gestión de quienes aspiran a liderar el país.
