La apuesta pretende dar una de cal y otra de arena a empresarios y banqueros, que un día se enamoran del Gobierno y otro día lo reprueban
por: Esteban Mata / 20 enero, 2020
Si la relación era tirante, la firma de la ley para regular huelgas aprieta y tensa aún más las cosas entre sindicatos y Gobierno.
Esto, por el contrario, afloja tensiones entre el sector empresarial, y de paso aviva el pacto de gobernabilidad entre el PAC, el PLN y el PUSC.
La nueva norma declara ilegal la huelga en servicios públicos esenciales que pueda causar daño significativo a los derechos a la vida, la salud y a la seguridad pública
Además, obliga a los movimientos sociales a generar un olan de contingencia y anunciar con antelación a las autoridades en qué sectores y cuándo y cómo sw realizaría una huelga.
Ojo al «Santo»
Pero de paso, le da un discurso político a Nueva República, cuyos diputados afines alzan la voz para recalcar que la norma va más allá de lo razonable y que es una respuesta de un sector del Poder Económico a los ya debilitados gremios.
El Gobierno podría caer en maniobras equivocadas, tal y como lo hizo el sector sindical cuando se le fue la mano con el cierre de escuelas, hospitales y carreteras, en la huelga fel 2018 contra el plan fiscal.
Veamos que el noviazgo con algunos magistrados ya se terminó ante la negativa de la Corte de aplicar el Plan Fiscal tal y como lo exige Hacienda.
Ahora, el Ejecutivo aprieta las tuercas frente a un sindicalismo que de la mano de los sindicatos hospitalarios, educativos y de un sector del ICE, anuncian que la ilegalidad ha sido siempre el campo de batalla de sus peleas.
En tanto, la opinión pública se divide. Los grandes medios con fuerte influencia empresarial, aplauden y promueven el discurso del presidente legislativo Carlos Ricardo Benavides, de que ya los costarricenses no pagarán por huelgas.
La apuesta arriesgada, pretende dar una de cal y otra de arena a los empresarios y banqueros, que un día se enamoran del Gobierno y otro día lo reprueban, pues recordemos que el Ejecutivo promueve, entre otras leyes, una norma contra tasas de interés que no les tiene contentos.
Y decimos que es una apuesta arriesgada en el tanto, el PAC, el PLN y el PUSC arriesgan su capital político en los gremios estatales representados en los sindicatos, que históricamente han significado buena parte de su base electoral.
La firma de la ley para regular las huelgas esta mañana en Casa Presidencial es, en ese sentido, una declaración de guerra, donde cada quién ya tomó partido, y que evidentemente el partido de Fabricio Alvarado ha leído con astucia, marcando un camino diferente al de los tres partidos que buscan consolidar su carta electoral para el 2022.