El Ministerio de Hacienda anunció que el déficit fiscal primario fue el más bajo en diez años y se registró una reducción en el gasto corriente sin intereses y un incremento importante en la recaudación tributaria.
por: Aarón Chinchilla / 20 abril, 2020
Primeros números positivos en medio de la pandemia.
El Ministerio de Hacienda anunció que el déficit fiscal primario fue el más bajo en diez años y se registró una reducción en el gasto corriente sin intereses y un incremento importante en la recaudación tributaria.
A marzo de este año, el déficit primario (indicador que muestra la diferencia entre ingresos y gastos del Estado sin incluir intereses o pago de la deuda), fue cinco veces más bajo que el año anterior, cerrando en 0,12% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en el mismo período de 2019 y 2018 los resultados fueron de 0,57% y 0,58% respectivamente.
Respecto al déficit financiero (cuando los gastos superan a los ingresos), se presentó una reducción pasó de 1,56% del PIB a 1,46% del PIB, evidenciando que los intereses se han convertido en el principal disparador del gasto.
El Ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, atribuyó la rebaja a las medidas de contención del gasto y la aplicación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas (Nº.9635), las cuales “permitieron controlar el gasto corriente sin intereses y tener una mayor recaudación de impuestos”.
Horizonte poco claro:
A pesar de los números alentadores que presentaba la economía costarricense, Chaves aseguró que la tendencia de mejoramiento en las finanzas públicas será interrumpida por el impacto económico de la pandemia Covid-19.
“(…) Dicha situación ameritará que el Ministerio de Hacienda tome medidas adicionales para asegurar un balance entre la atención de las personas afectadas y la sostenibilidad fiscal”.
No obstante, no se detalló cuáles son las acciones de contención que se estarán considerando a corto o mediano plazo.
Del mismo modo, el jerarca precisó que el pago de intereses de la deuda seguirá siendo el primer disparador del gasto, no obstante, “es urgente cambiar deuda cara por deuda barata y controlar el déficit durante la crisis”.