¿Una cortina de humo para desviar la atención del cementazo? Sí. Así lo cree el exdirectivo del BCR, Francisco Molina, quien afirma estar en un año sabático de la política luego que el Gobierno de Luis Guillermo Solís buscara su destitución por ser una ficha incómoda dentro del Banco de Costa Rica.
por: Esteban Mata / 20 febrero, 2020
¿Una cortina de humo para desviar la atención del cementazo? Sí. Así lo cree el exdirectivo del BCR, Francisco Molina, quien afirma estar en un año sabático de la política luego que el Gobierno de Luis Guillermo Solís buscara su destitución por ser una ficha incómoda dentro del Banco de Costa Rica.
Para Molina, también exdiputado del PAC, el escándalo que se armó en el país a propósito del caso Holcim-Coopelesca y que terminó en nada demuestra que la mediatización de este tema pretendía acallar las voces de los directivos que exigían cuentas sobre el crédito para el cemento chino.
La causa, en la que figuraban una treintena de personas por la venta de una hidroeléctrica a la cooperativa sancarleña, estará ahora archivada, y todo el tiempo legislativo que se destinó al mismo, parece ser ahora agua pasada.
De hecho, el exdirectivo del BCR Alberto Raven, quien era abogado de Holcim y a quien se le intentó ligar con presiones por la aprobación del crédito para que la cooperativa comprara la hidroeléctrica, considera que todo se debe a una «trama», que terminó con la desestimación del caso.
«Coopelesca ha sido víctima de gente sin escrúpulos que inventó toda esta trama, para intentar evitar que quienes investigábamos las irregularidades del crédito a Sinocem en el BCR continuáramos esa labor. Me alegra por ellos que hoy esto se haya aclarado como corresponde gracias al trabajo de la Fiscalía», dijo Raven a Pulsocr.com.
El exdiputado y exdirectivo del BCR, Francisco Molina, considera que el escándalo de la compra de una planta hidroeléctrica por parre de Coopelesca, fue solo una cortina de humo. Un intento de distraer. Aquí les dejamos un extracto de sus declaraciones a este medio.
¿Caso Coopelesca fue una cortina de humo para distraer atención del cementazo?
Absolutamente sí. Coopelesca ha sido un cliente histórico del BCR que maneja un sinnúmero de líneas de crédito. Ahí se buscaba vincular a Holcim con el exdirectivo Alberto Raven, quien junto a Evita Arguedas, Mónica Segnini y a mí, éramos los defensores de los intereses del Banco nos estaban atacando.
¿Qué le hace sostener esto?
Casualmente era una época en la que ya el cemento chino hacía ruido y se sentía una presión hacia la Junta Directiva, tan es así que hubo presiones al más alto nivel contra la Junta, incluido el Poder Ejecutivo.
¿Por qué cree usted que había una filtración de información?
Había intereses dentro del BCR para defender temas, y vincular a miembros, y la información que utilizó el Ministerio Público se utilizó temas que son información privilegiada del Banco, información que no está en la calle. Yo he demostrado que la compra de la hidroeléctrica, ha sido un gran negocio de la Cooperativa.
¿Qué falta a criterio suyo de accionar el Ministerio Público para dilucidar el tema del cemento chino?
Esperaría que al final, si existe un delito, la personas responsables enfrenten la causa y sean juzgados por el bien del país.
¿Estas acciones polémicas, el caso del cemento chino, las denuncias por Asebanacio, el cierre del Bancrédito, el llamado de cierre de Bicsa responden a una cadena de acciones para debilitar la banca pública?
Uno podría sospechar y creo que la Fiscalía está haciendo un trabajo profundo. Hay que ver si existió o existe un complot contra otras instituciones.
¿Cómo considera usted la salud del BCR?
El Banco puede resistir los embates, sigue siendo muy competitivo, y no creo que estos cambios e incluso la venta de Bicsa, lo amenace.
¿Esta situación lo alejó de la política?
En este momento me estoy dando un año sabático, sale uno muy decepcionado de un Gobierno que cuando ubo toma una bandera de lucha, como lo hizo en campaña, se le destituye por lo mismo.