En un giro de las tensiones políticas en Costa Rica ocho expresidentes salieron en defensa al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) frente a los cuestionamientos que han surgido desde Estados Unidos por el proceso de levantamiento de inmunidad contra el presidente Rodrigo Chaves.
Firmaron la nota conjunta: Oscar Arias, Rafael Ángel Calderón, José María Figueres, Miguel Ángel Rodríguez, Abel Pacheco, Laura Chinchilla, Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado. Todos gobernaron y todos acataron las reglas electorales, algo que según dejan entre líneas debería estar haciendo el Presidente actual.
Un mensaje claro: No se aceptan lecciones desde Washington
El pronunciamiento responde a la inquietud surgida en el Senado estadounidense, donde se citó a la embajadora Catalina Crespo para explicar el proceso de levantamiento de inmunidad. El gesto fue percibido como una señal de duda sobre la fortaleza institucional del país.
Los expresidentes tiraron la línea con firmeza:
“Llamamos a la comunidad internacional a no precipitarse con juicios basados en versiones tendenciosas.”
El mensaje es directo: la democracia costarricense puede estar bajo presión, pero no está en venta ni necesita tutores extranjeros.
Tensión política y ruido importado
Mientras el Congreso aún no sabe si conseguirá los 38 votos para levantar el fuero presidencial, la polémica crece. Chaves elevó el tono y habló incluso de “golpe de Estado”, a pesar de que el TSE aclaró que el trámite es meramente formal y que ni siquiera hay tiempo para que un proceso sancionatorio lo saque del cargo antes de terminar su mandato.
El detonante del ruido externo fue el senador Mario Rafael Díaz-Balart, quien manifestó temor a una “instrumentalización política” del Poder Judicial. Chaves, por su parte, dijo que “gobiernos amigos” desean explicaciones. La política local ya está en modo campaña, y el eco internacional parece intensificar la pólvora.
¿Qué está realmente en juego?
En su carta, los exmandatarios recuerdan principios básicos que hoy parecen necesitar traducción:
- El gobierno debe ser imparcial en campaña electoral, incluso sin afiliación partidaria.
- El TSE tiene rango de Poder del Estado y autoridad exclusiva sobre la materia electoral.
- La democracia costarricense es la más antigua de América Latina y una de las pocas plenas del mundo.