El legislador verdiblanco Eder Hernández encendió las alarmas al revelar que la deserción alcanza el 48 % en los primeros meses del convenio financiado por el INA; de activarse las 500 mil plazas, el país gastaría $38 millones solo en 2026.
Lo que fue anunciado con bombos y platillos por el Gobierno como la gran solución para masificar el aprendizaje del idioma inglés en Costa Rica, hoy enfrenta un duro cuestionamiento por la falta de planificación y la eventual afectación a los recursos públicos.
El diputado del Partido Liberación Nacional (PLN), Eder Hernández, denunció públicamente que 99.000 costarricenses ya abandonaron las clases de la plataforma Open English durante sus primeros meses de ejecución. Este programa es financiado directamente con fondos del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).
Según detalló el legislador verdiblanco, la iniciativa arrastra una alarmante tasa de deserción que ya roza el 48 % de su matrícula inicial. Para Hernández, resulta lamentable que las autoridades no hayan previsto el riesgo de abandono antes de comprometer sumas millonarias del presupuesto institucional.
https://www.facebook.com/share/v/1McpPfyvG4/
El impacto financiero proyectado para las arcas públicas es uno de los puntos más críticos señalados por el congresista:
Desembolso millonario:
De activarse la totalidad de las 500.000 plazas proyectadas, Costa Rica estaría pagando alrededor de 38 millones de dólares únicamente en el año 2026.
Falta de evaluación: Se cuestiona la ausencia de filtros y mecanismos institucionales para acompañar a los estudiantes y garantizar la continuidad en los cursos.
Ante este panorama, el diputado Hernández hizo un llamado vehemente a planificar la educación técnica y reformar las capacidades internas del INA.
El legislador enfatizó la necesidad de “soltar las amarras” a la institución para fortalecer sus competencias y llevar capacitación de vanguardia directamente a los territorios, garantizando que el INA vuelva a ser la llave del progreso para los costarricenses.