El candidato presidencial del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Juan Carlos Hidalgo, recibió un espaldarazo internacional tras participar en la Asamblea Política del Partido Popular Europeo (PPE), la fuerza con mayor peso dentro del Parlamento Europeo. El organismo respaldó sus planteamientos para enfrentar el avance del crimen organizado en Costa Rica.
Hidalgo fue el único representante latinoamericano invitado al encuentro, donde expuso ante las máximas autoridades del PPE la situación de seguridad que vive el país. En su intervención, señaló que las organizaciones criminales han ampliado su presencia en puertos y comunidades, y denunció una insuficiente respuesta gubernamental.
“Europa y Costa Rica estamos bajo ataque por redes criminales. En Europa llega la droga; en Costa Rica empieza la violencia”, afirmó ante Manfred Weber, presidente del PPE, y Dolors Montserrat, secretaria general.
El aspirante también criticó al gobierno costarricense por lo que calificó como una política de inacción: “El gobierno ha confundido pacifismo con parálisis, convirtiendo al país en un corredor cómodo para los criminales”.
Durante la sesión, Hidalgo presentó su iniciativa denominada Acuerdo Transatlántico de Seguridad y Prosperidad, que incluye:
- Coordinación de inteligencia
- Puertos más seguros
- Acciones contra las finanzas del crimen organizado
- Programas para jóvenes en situación de riesgo
El PPE incorporó estos ejes en una resolución aprobada este martes, en la que solicita ampliar la cooperación entre Europol y los países latinoamericanos, incluyendo la creación de un proyecto piloto en Puerto Moín.
El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, David McAllister, expresó inquietud por el clima político en Costa Rica. Señaló que observa retrocesos democráticos y un aumento de la polarización, por lo que insistió en la importancia de preservar procesos electorales libres y transparentes.
Al cierre de su participación, Hidalgo afirmó que un eventual gobierno suyo reforzaría la institucionalidad del país ante las amenazas criminales:
“Costa Rica seguirá siendo un país de paz, pero nunca más será una democracia indefensa”.