El expresidente José María Figueres Olsen declinó la invitación del secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén, para participar en la celebración del 74 aniversario de la agrupación política, al igual que el también expresidente y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez.
Aunque no asistió al acto, Figueres aprovechó la ocasión para compartir un mensaje dirigido a la militancia liberacionista, en el que instó a reflexionar sobre el papel del partido en el contexto actual.
“En su primera proclama, el Ejército de Liberación Nacional preguntó al pueblo de Costa Rica: ‘¿Costarricense, está usted haciendo todo lo que puede por ayudar a la victoria?’ Hoy, setenta y cuatro años después, esa misma pregunta debemos hacérnosla los liberacionistas. ¿Estamos haciendo todo lo que podemos por ayudar a la victoria? No solo a la del partido, sino a la del país entero”, señaló el exmandatario.
Figueres lamentó que durante las últimas décadas el país haya dejado rezagados a los más vulnerables. “Mientras el país avanzó en unos sentidos, dejamos atrás a los pobres y a los excluidos, quienes hoy añoran que la política vuelva a ser un instrumento de dignidad, movilidad y superación”, afirmó.
El exmandatario recordó que “Liberación Nacional nació para transformar, no para conformarse” y pidió al partido asumir con “visión, coraje y propósito” los retos del futuro. “El país necesita un proyecto de largo plazo, al menos dos gobiernos consecutivos como en el pasado, para rectificar el rumbo perdido”, expresó.
En su mensaje, Figueres abogó también por una modernización de la democracia, con instituciones más ágiles, transparentes y cercanas a las personas, e hizo un llamado a aprovechar la tecnología y la inteligencia artificial como herramientas para el desarrollo social y económico.
Asimismo, recalcó la necesidad de que Costa Rica retome su liderazgo ambiental ante el desafío global del cambio climático. “Liberación debe guiar al país hacia un modelo sostenible, solidario e inclusivo, donde el progreso ambiental y el bienestar humano sean dos caras de la misma moneda”, concluyó Figueres.