El diputado del Frente Amplio, Antonio Ortega, cuestionó duramente la reciente cercanía del presidente Rodrigo Chaves con el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, y las propuestas que algunos sectores del Gobierno están tomando como referencia del modelo de país salvadoreño.
Ortega advirtió que las políticas en El Salvador, particularmente en áreas como seguridad, persecución a periodistas y concentración de poder, no son un ejemplo adecuado para Costa Rica. En su intervención, el legislador destacó que las cifras de delincuencia, violencia, desigualdad y ataques a la institucionalidad en Costa Rica empiezan a asemejarse a las de algunos países centroamericanos, un hecho que consideró alarmante.
“¿En qué momento un presidente de Costa Rica empieza a ver en El Salvador un ejemplo a seguir?” cuestionó Ortega. A pesar de aclarar que no tiene una crítica hacia el pueblo salvadoreño, resaltó que el país centroamericano enfrenta serios problemas estructurales, como desigualdad, pobreza, ataques a la democracia y una concentración de poder. Por ello, consideró inapropiado que el Gobierno de Costa Rica tome como modelo a un país con estos desafíos, sobre todo cuando Costa Rica ha logrado avances importantes en salud y educación que son reconocidos internacionalmente.
Ortega también expresó su preocupación por el mensaje que se envía al pueblo costarricense, particularmente a aquellos que lucharon históricamente por los derechos laborales y el fortalecimiento de la democracia. “¿Qué pensarían aquellos que lucharon por el Código de Trabajo y los derechos laborales si vieran que la meta es parecernos a El Salvador?” se preguntó.
El legislador hizo un llamado a que los gobernantes de Costa Rica retomen la visión de un país con altos estándares en derechos humanos, democracia y bienestar social, en lugar de buscar modelos de países con problemas democráticos y sociales graves.
En su intervención, también hizo referencia a la posición de la Conferencia Episcopal, que recientemente se mostró firme en su postura frente a los intentos del Ejecutivo por concentrar poder. “Cuando vemos a la Conferencia Episcopal parando en seco el show del presidente, nos damos cuenta de que Costa Rica tiene reservas democráticas mucho más grandes que el ego autoritario de turno”, concluyó Ortega.
La crítica al acercamiento con Bukele se da en medio de un debate sobre la seguridad, las libertades civiles y la independencia de las instituciones en Costa Rica.