San José — El Consejo de Transporte Público (CTP) ordenó el retiro de concesiones a cinco empresas autobuseras que operan rutas del este de la Gran Área Metropolitana, luego de constatar deudas significativas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf), informaron fuentes oficiales.
La decisión, adoptada por la Junta Directiva del CTP, implica que las compañías que integran el Consorcio Operativo del Este S.A. dejarán de ser concesionarias formales del servicio, aunque deberán continuar prestándolo de manera provisional mientras se define un nuevo operador y se atienden recursos administrativos.
Empresas y causas de la medida
Las empresas incluidas en la resolución son parte del consorcio que opera rutas de alta demanda en San José y zonas aledañas. El CTP determinó la medida principalmente por el incumplimiento de obligaciones financieras, especialmente por deudas acumuladas durante 2025 con la CCSS y Fodesaf, lo cual contraviene la normativa vigente del sector transporte.
Impacto sobre rutas del este de San José
Entre las rutas más afectadas se encuentran las que conectan San Pedro, Zapote, Curridabat y La Unión, corredores clave para la movilidad urbana de miles de usuarios en el área metropolitana.
Las autoridades han reiterado que estas rutas no quedarán desatendidas de inmediato, ya que las empresas actuales están obligadas a continuar el servicio hasta que el proceso de adjudicación de un nuevo concesionario se complete. Sin embargo, dicho proceso puede extenderse debido al derecho de las empresas a presentar recursos y apelaciones, lo que podría demorar meses o años.
Un problema más amplio del transporte público
La medida se da en el contexto de una crisis estructural en el sistema de transporte público costarricense, que ha visto un aumento de rutas abandonadas, morosidad entre concesionarios y dificultades operativas desde el año pasado.
Solo en 2024–2025, se documentó que solo una pequeña parte de las rutas contaba con contratos de concesión plenamente refrendados, mientras muchas operaban con permisos provisionales, lo que dificulta la exigencia de planes de mantenimiento y estándares de calidad.
Además, más de cien rutas en distintas regiones del país han pasado a estado de abandono, lo que ha generado preocupación en autoridades y usuarios sobre la sostenibilidad del servicio y la conectividad de comunidades diversas.
Reacciones y siguientes pasos
Usuarios en las comunidades afectadas han expresado opiniones diversas: algunos ven con buenos ojos la intervención, esperando un mejor servicio con futuros concesionarios; otros temen que el cambio genere incertidumbre en frecuencias y horarios.
Mientras tanto, el CTP y la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) han señalado la necesidad de trabajar en soluciones conjuntas para recuperar rutas abandonadas y fortalecer el transporte público en todo el país.