Ante liderazgos del Partido Liberación Nacional (PLN), el candidato presidencial Álvaro Ramos reconoció errores del pasado de la agrupación y planteó la necesidad de una renovación generacional como vía para recuperar la confianza ciudadana y fortalecer la democracia costarricense.
“Reconozco errores del pasado, porque negarlos no nos hace más fuertes”, afirmó Ramos, al tiempo que sostuvo que el país necesita liderazgos capaces de aprender de esas fallas sin quedar atrapados en ellas. En ese contexto, se presentó como parte de una nueva generación liberacionista, libre de ataduras, con liderazgo propio y capacidad de escuchar y decidir.
Ramos subrayó que esa renovación debe honrar los valores que históricamente dieron identidad al PLN, como la libertad, la justicia y la movilidad social, pero adaptados a los desafíos actuales del país.
El aspirante advirtió que Costa Rica atraviesa un momento marcado por el miedo y la zozobra, y llamó a no normalizar la violencia ni el avance del “narcoestado”. “No podemos aceptar que el narcoestado se infiltre en nuestra convivencia. Esa no es la Costa Rica que queremos”, señaló.
Asimismo, reconoció el nivel de frustración existente en amplios sectores de la ciudadanía y aseguró comprender el desencanto con la política tradicional. No obstante, insistió en que esa decepción no puede traducirse en resignación ni en un debilitamiento de la democracia.
En ese sentido, hizo un llamado a la militancia liberacionista a retomar el contacto directo con la gente, salir a las comunidades y reconstruir el diálogo con quienes hoy se sienten alejados de los partidos políticos.
“Liberación, con su experiencia y con nuevas voces, puede volver a generar calma, oportunidades y confianza”, afirmó Ramos, quien aseguró que su proyecto busca unir, escuchar y avanzar, con un compromiso claro con Costa Rica.