El aspirante presidencial del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, advirtió que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no enfrenta una crisis producto de su personal ni de su misión institucional, sino a causa de decisiones políticas que, según afirmó, han buscado debilitar su autonomía y su espíritu solidario.
Las declaraciones se dieron tras la firma de un compromiso con cerca de 30 organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la defensa de la salud pública y de la CCSS. En ese contexto, Ramos sostuvo que existe una intención de deslegitimar a la institución ante la ciudadanía y abrir paso a un modelo que concibe la salud como un negocio y no como un derecho.
“Querer quebrar el espíritu de la Caja es también querer quebrar el espíritu solidario de Costa Rica. Y eso no lo vamos a permitir. La salud pública no se negocia, se protege y se fortalece”, señaló el candidato.
La defensa de la CCSS ha sido uno de los ejes centrales del discurso de campaña de Ramos, quien ha reiterado que conoce la institución desde adentro, tras haber sido presidente ejecutivo de la entidad. Según ha explicado en distintas ocasiones, durante su gestión pudo constatar la existencia de superávits y recursos que no fueron ejecutados, los cuales —afirma— habrían permitido reducir listas de espera o avanzar en la construcción de más Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (EBAIS) en distintas zonas del país.
Para el aspirante verdiblanco, los cuestionamientos y decisiones que hoy enfrenta la Caja no son hechos aislados, sino parte de una lógica que busca debilitar las instituciones públicas para justificar su eventual desmantelamiento. En esa línea, afirmó que defender la CCSS implica proteger la dignidad de las personas trabajadoras, garantizar el acceso universal a la salud y preservar la cohesión social.
Desde su campaña, Ramos ha insistido en la necesidad de devolverle a la CCSS su plena autonomía, asegurar una gestión responsable y transparente, fortalecer su financiamiento de forma sostenible y dignificar a las y los trabajadores del sistema de salud, quienes —según dijo— han sostenido la institución incluso en medio de la sobrecarga laboral, la incertidumbre y la presión política.
La campaña reiteró que, de llegar al Gobierno, los compromisos asumidos se traducirán en acciones concretas orientadas a la defensa institucional, el respeto a la autonomía y una visión de país en la que la salud continúe siendo un derecho y no un privilegio.
LEA TAMBIÉN: Álvaro Ramos promete subir sueldo a educadores desde el día 1 de su gobierno