Laura Fernández en Los inesperados
La más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP-UCR), divulgada este martes, coloca a la candidata del oficialismo, Laura Fernández, con un 40 % de la intención de voto, justo en el umbral constitucional necesario para ganar la presidencia en primera ronda. El dato confirma una ventaja clara frente al resto de aspirantes, aunque el escenario electoral aún presenta márgenes de incertidumbre.

Uno de los principales factores que matiza esta ventaja es el alto nivel de indecisión. Un 32 % de las personas que aseguran que irán a votar aún no ha definido su preferencia presidencial, lo que convierte a la recta final de la campaña en un terreno decisivo. Más que una sentencia, la encuesta ofrece una fotografía del momento político.

En el plano opositor, los números reflejan fragmentación y bajo crecimiento. Ninguna candidatura logra consolidarse como alternativa competitiva frente al oficialismo, lo que ha permitido que Fernández concentre el voto duro y capitalice el desgaste de los partidos tradicionales.
El panorama se replica —e incluso se profundiza— en el ámbito legislativo. Según la medición, el Partido Pueblo Soberano lidera la intención de voto para la Asamblea Legislativa, mientras que el resto de fuerzas políticas se reparten porcentajes significativamente menores. Sin embargo, el dato más revelador es que casi la mitad del electorado aún no ha decidido su voto para diputados, anticipando un Congreso fragmentado y con alta volatilidad.

Este escenario legislativo es clave para la lectura política del proceso: aun con una eventual victoria en primera vuelta, el próximo gobierno enfrentaría el desafío de construir mayorías en un Parlamento marcado por la dispersión y la incertidumbre electoral.
En conjunto, la encuesta del CIEP-UCR confirma el buen momento del oficialismo, pero también subraya que el proceso no está completamente definido. El comportamiento de los indecisos y la capacidad de movilización en los últimos días serán determinantes para saber si la tendencia se consolida o si el tablero electoral aún reserva sorpresas.