Transporte Inteligente de Guanacaste (TIG), operador de la ruta 1502 San José–Santa Cruz–Ramales, advirtió que la audiencia convocada por ARESEP para definir tarifas podría comprometer la estabilidad económica de la concesión y afectar la prestación del servicio público, debido a múltiples fallas en el proceso.
La empresa sostiene que la convocatoria es ilegítima, porque se realizó sin contar con la adenda contractual refrendada, documento que según la propia ARESEP es requisito obligatorio para cualquier fijación tarifaria.
Además, TIG cuestionó la base técnica del procedimiento. Señala que el estudio de demanda utilizado presenta fallas metodológicas severas, ya que fue elaborado con una muestra no aleatoria, recabada en solo una semana, y sin tomar en cuenta la estacionalidad real de la ruta. Esta situación, según el operador, podría derivar en una tarifa mal calculada y perjudicial para la operación.
La empresa también señaló que el Consejo de Transporte Público está en proceso de actualización de variables operativas para todas las rutas, por lo que aplicar un ajuste antes de finalizar ese trabajo sería “arriesgado y prematuro”.
TIG solicitó suspender la audiencia y elaborar una nueva corrida tarifaria basada en un estudio técnico y transparente, que garantice el equilibrio financiero de la concesión y la protección de los usuarios, conforme a lo establecido en la Ley 7593.