Orden de frenar desembolso por $500 millones para Triángulo Norte Trump usa la billetera para frenar oleadas migrantes de Centroamérica

Donald Trump de suspender transferencias por $500 millones para el Triángulo Norte de Centroamérica, mete presión a la región y amenaza con disparar la migración ilegal y la violencia.


El anuncio de Donald Trump de suspender transferencias por $500 millones para el Triángulo Norte de Centroamérica, mete presión a la región y amenaza con disparar la migración ilegal y la violencia.

El plan de Trump es eliminar la asistencia económica dirigida a combatir la violencia y el narcotráfico, para presionar a los gobiernos de Honduras, El Salvador y Guatemala a que ataquen la migración ilegal que a diario se enrumba hacia Estados Unidos.

«He suspendido los pagos (de ayuda) a Guatemala, Honduras y El Salvador», dijo Trump a la prensa este viernes.

“Ya no va dinero para allá… les estábamos enviando enormes cantidades de dinero y ya no les estamos pagando porque no han hecho nada por nosotros», señaló el mandatario, aderezando su discurso con un anuncio rimbombante: la amenaza de cerrar la frontera con México.

El anuncio preocupa por las consecuencias que podría tener en la presión social y la violencia que se vive en el llamado Triángulo Norte.

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Para Adriana Beltrán, directora de Seguridad Ciudadana en el grupo de investigación de derechos humanos de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), cortar la ayuda es «dispararse en el pie», según dijo este fin de semana al diario The New York Times.

«Podemos discutir sobre cómo garantizar que la ayuda sea efectiva, que la asistencia no apoye a los gobiernos corruptos», afirmó Beltrán, al tiempo de apuntar que «hay desafíos a largo plazo que necesitan una solución sostenible a largo plazo».

El anuncio de Trump refleja una política indiferente a los conflictos internos de los tres países del Triángulo Norte, que luego de cinco décadas de intromisión política de EE. UU., a propósito de las maniobras políticas durante la Guerra Fría, terminaron sumidos en gobiernos militarizados, con altos niveles de pobreza extrema y corrupción estructural que les impide alejarse del subdesarrollo.

Este caldo de cultivo, cocinado a fuego lento por las políticas de control de Washington en tiempos de la cortina de hierro, generaron toda una generación analfabeta y violenta que derivó en las narcopandillas que, precisamente, se pretendían atacar con la asistencia económica de EE. UU. que hoy Trump pretende eliminar.

No todo se decide en la Casa Blanca

La única ventaja por ahora, si es que hay ventaja alguna en semejante desaguisado, es que no todo está en las manos del mediático presidente del flequillo eterno.

Un grupo de demócratas de la Cámara de Representantes que visitó recientemente El Salvador, condenó la decisión de Trump en una declaración conjunta, diciendo que el enfoque era «totalmente contraproducente», según apuntó esta semana la revista económica de la región, Estrategia y Negocios.

El senador demócrata Bob Menéndez, del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que este era un «anuncio imprudente».

«Debemos concentrarnos en lo que está sucediendo en América Central, donde tres países se están desarmando ante nuestros ojos y la gente está viniendo desesperadamente a Estados Unidos. Cortar la ayuda no solucionará este problema», dijo el también demócrata Dick Durbin, en declaraciones a la cadena NBC.

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Sin embargo, el jefe de personal de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, defendió la orden de Trump.

Pero la resistencia a analizar el fondo de la situación parece ser una bandera tan plantada como la idea del mítico muro de Trump.

«Si vamos a dar cientos de millones de dólares a estos países, nos gustaría que hicieran más», dijo en el programa State of the Union de la cadena CNN.

«Si (la ayuda) está funcionando tan bien, ¿por qué la gente sigue viniendo? Solo este mes, 100.000 personas cruzarán la frontera», aseguró.

«(El programa) no está funcionando lo suficientemente bien como para ayudarnos a resolver nuestra crisis fronteriza. En eso se centró el presidente», aseveró Mick Mulvaney, jefe del gabinete de la Casa Blanca.

 


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Esteban Mata /

Periodista, escritor y profesor de periodismo.

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