Aborto terapéutico Ivonne Acuña: Se ‘reinstauró pena de muerte para bebés’

El problema no es la diferencia de criterios. El problema es que cualquier diputado, de cualquier bancada, de cualquier denominación religiosa o ideario político trate de crear alarma pública, culpa y manipulación a partir de una mentira. 


La subjetividad de este artículo raya en la opinión, en vista que así lo amerita la circunstancia. Pues el balance de la información de carácter público debe, ante todo, buscar la verdad, más que el acomodo de posiciones ideológicas.

Hecha esta salvedad, continuemos.

El problema es que cualquier diputado, de cualquier bancada, de cualquier denominación religiosa o ideario político trate de crear alarma pública, culpa y manipulación a partir de una mentira.

El problema no radica en la diferencia de criterio, ni en la defensa de esas diferencias. El problema es cuando las posiciones se defienden con mentiras, como la de que se «reinstaure la pena de muerte para miles de bebés» con la norma técnica.

En un intento desesperado por poner a la opinión pública en contra de la norma técnica para el aborto terapéutico, la diputada Ivonne Acuña, una de las líderes del movimiento de Fabricio Alvarado, afirmó que el presidente Carlos Alvarado «instauró la condena de muerte para bebés».

Ivonne Acuña y la condena de muerte para bebés

#ABORTOTERAPÉUTICO La diputada fabricista asegura que el "Gobierno reinstauró la pena de muerte para bebés", al firmar la norma técnica para el aborto terapéutico, pese a que se trata de una reglamentación dirigida a orientar y salvaguardar la aplicación del articulo 121 del Código Penal.

Posted by Pulsocr.com on Friday, December 13, 2019

 

Alvarado firmó anoche la norma técnica para aplicar el aborto terapéutico, luego de meses de postergarlo en medio de presiones de grupos conservadores radicales autodenominados provida.

Mentiras y culpa, culpa, mucha culpa

Políticos de iglesias evangélicas como Acuña y Alvarado, así como diputados cercanos a otras denominaciones religiosas desoyen los señalamientos del nuevo protocolo, dirigido más a salvar la vida de las madres en riesgo, que a propiciar la muerte de bebés.

La iglesia católica y otras denominaciones especialmente evangélicas, han emprendido toda una campaña desde los púlpitos para acrecentar el sentimiento de culpa entre sus feligreses. Eso ha servido como plataforma para actores públicos que generan confusión.

Del mismo lado de la moneda, la diputada (y médica), Xiomara Rodríguez, de Restauración Nacional, insistió en otro video en señalar secretismo de la norma técnica, pese a que el borrador que finalmente se firmó, se hizo público (más adelante en esta nota lo puede consultar completo).

Rodríguez acepta que no se trata de un portillo para el aborto optativo, pero insiste en que los números respaldan su decir de que no es necesario, pues claro, como las personas son números estadísticos, qué importa adolecer de una norma de este calibre, si al final, nuestros números de muerte por embarazo de alto riesgo, son los menores de América Latina.

Como quien dice, que sufran esas pocas a las que les tocó ser el «número» bajo de América Latina.

Las mentiras sobre el aborto terapéutico propaladas por la diputada, demuestran la desesperación en el discurso y la búsqueda de un sentimiento de culpa en la población. Sobre todo en la población que escucha este tipo de señalamientos sin detenerse a revisar si son ciertos o no.

En todo caso, la verdad, como el agua, no distingue el recipiente que la contiene, y si el recipiente está sucio, pues el agua y la verdad, también se vuelven turbios.

Vigente desde 1971, el aborto impune no es una carta blanca ni una ventana para el aborto optativo. Este último es un fenómeno imparable, aunque no estemos de acuerdo con él, y merece un debate en otras páginas.

Por el contrario, el aborto terapéutico está dirigido a la dolorosa decisión de interrumpir un embarazo de forma obligatoria, porque de continuarlo se pone en riesgo la vida o la salud de la mujer.

De qué trata esa ‘bendita’ norma

La diputada de Restauración, Xiomara Rodríguez, asegura que como la tasa de mortalidad es baja en Costa Rica, no debería existir norma técnica para aplicar el aborto impune.

Cuando la norma habla de peligro de la vida o salud de la mujer, se refiere a «la afectación de la mujer que durante su embarazo presente una patología de fondo que comprometa su salud o su vida y ante lo cual, con base en evidencia médica, la persona profesional en la salud debe actuar».

Asimismo, y pese a los prejuicios religiosos de algunos médicos adoctrinados religiosamente (hay que tener cuidado con algunas prácticas de religiones que chocan directamente con acciones de salud pública), la aplicación «es de aplicación obligatoria para los establecimientos de salud dentro del territorio nacional, en los que por su competencia participen en el procedimiento regulado en esta norma técnica».

Si bien la norma es falible (todo cuando esté en manos de un ser humano es llamado al error), la norma es necesaria para poner fin a abusos derivados de prácticas médicas inconcebibles que se reflejan en agonía tanto para el bebé por nacer sin garantías de supervivencia, como para la madre.

Es ridículo que diputadas que aseguran defender los derechos de las mujeres no se permitan el lujo de discutir con datos reales la protección efectiva de los derechos humanos de las mujeres.

Aquí dejamos el documento para nuestras lectoras y lectores.

 

Reconocido por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) y demás organismos internacionales, elaborto terapéutico nunca se plantea como una opción para interrumpir un embarazo no deseado. Es una oportunidad de vida para la madre.

El Ministerio de Salud, como ya se ha señalado, estuvo a cargo de la emisión de la norma técnica y su aprobación depende de la Presidencia de la República, sin embargo, dicha norma se redactó bajo el análisis de una comisión interdisciplinaria, conformada como a continuación se reproduce.

¿Por qué Costa Rica debió correr por esta norma?

En la página del Ministerio de Salud, en el apartado de la Comisión de la Norma Técnica, se puede leer el antecedente:

«El 5 de enero de 2015 el Estado costarricense fue notificado de las peticiones A.N. y AURORA contra Costa Rica por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

«Las peticiones versan sobre dos situaciones en donde se solicitaba la aplicación de aborto terapéutico, figura que es legal en el país, pero que no fue aplicado en estos casos, por lo que se alega afectación de la salud integral, entre otros derechos.

«El 5 de mayo de 2015, el Estado costarricense respondió a la CIDH manifestando su interés en entrar en un procedimiento de solución amistosa, facilitado por la CIDH. El Estado estableció algunos parámetros (factores y realidades) que deben ser atendidos en el proceso.

«El Estado se comprometió a generar regulaciones concretas que den contenido a la figura del aborto impune (también conocido como aborto terapéutico) previsto en el artículo 121 del Código Penal y permitan su aplicación efectiva en el sistema de salud costarricense, abarcando instituciones de salud públicas y privadas.

Fuente: Ministerio de Salud


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Esteban Mata /

Periodista, escritor y profesor de periodismo. Cuenta con 20 años de experiencia en el medio; 15 de ellos, en la cobertura de temas políticos. Colaborador de medios internacionales y periodista radiofónico, se especializa en géneros como entrevista, crónica y reportaje.

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