Discusión se centrará en cuatro proyectos de ley ¿Guerra fría entre diputados, prestamistas y tarjetas de crédito por cobro «abusivo» de intereses?

Los diputados no solo le declararon la guerra al cobro “excesivo” de intereses por préstamos de consumo, sino que por medio de varios proyectos de ley pretenden cortar de raíz el crecimiento desmedido de la deuda de los costarricenses con tarjetas de crédito, que hoy asciende a los ₡1.2 billones.


¿Es usted de las personas que piensa endeudarse con un préstamo o una tarjeta de crédito sin medir las consecuencias de los intereses que deberá cancelar mes a mes?, pues esta información podría ser de utilidad para que tome una decisión financiera responsable.

Los diputados no solo le declararon la guerra al cobro “excesivo” de intereses por préstamos de consumo, sino que por medio de varios proyectos de ley pretenden cortar de raíz el crecimiento desmedido de la deuda de los costarricenses con tarjetas de crédito, que hoy asciende a los ₡1.2 billones.

Algunas de las iniciativas de ley no solo buscan establecer un tope en los intereses que se pagan de la deuda principal, sino que ejercerían mecanismos de regulación en el contenido contractual, el estado de cuenta y la información que recibe el cliente.

Por el momento esta es una declaración de guerra fría cargada de promesas en el papel, pero que no asegura la protección definitiva de los usuarios que acceden a un crédito, sino que lo digan los diputados de las legislatura anterior y tras anterior, al meter en el congelador dos proyectos del Frente Amplio, durante algunos años.

Los proyectos “Ley para la protección de los derechos de las personas usuarias de tarjetas de crédito y débito” y “Ley contra la usura”, presentados en 2013 y 2016, respectivamente, no avanzaron más allá de la Comisión de Hacendarios, es decir, no fueron ni siquiera dictaminados.

Consultado sobre el escaso avance de ambas iniciativas, el diputado frenteamplista, José María Villalta, quien es autor de uno de los proyectos que tiene cinco años varado, denunció que en aquel momento hubo influencia y presión por parte de algunos “grupos poderosos”.

“Hay intereses de por medio, los bancos, el sector financiero, el sector de las garroteras, pues tienen obviamente un poder económico y de influencia y siempre hay diputados que se han prestado para frenar estos proyectos de ley”, denunció Villalta.

Lejos de referirse a las declaraciones del frenteamplista, o a la anuencia de establecer topes a las tasas de interés para contrarrestar el aumento descontrolado de la deuda, la Asociación Bancaria Costarricenses (ABC) aseguró que apoyaría cualquier iniciativa que procure la educación financiera, el endeudamiento responsable y la transparencia de la información.

«La vía de establecer topes a las tasas de interés propiciarían la desbancarización de los segmentos de la población con menor acceso al crédito y promueve la informalidad», dijo la directora ejecutiva de la ABC, Maria Isabel Cortés.

Sobre promover la informalidad, la asociación lo que no dice o desconoce es que el segundo proyecto del Frente Amplio impactaría más allá de las tarjetas de crédito del sistema bancario, e iría también detrás de las tasas de interés de todo tipo de préstamos de consumo.

PAC, PLN Y PIN con nuevas propuestas

El diputado frenteamplista encontró un camino allanado en este nuevo periodo legislativo, pues además de los proyectos de su bancada, los diputados Welmer Ramos (PAC) y David Gourzong (PLN), presentaron una propuesta similar la semana pasada.

Se trata del proyecto “Ley para defender a los costarricenses de tasas de interés excesivas en las operaciones crediticias”, denominado “Nehemías”, que también abre un frente contra el cobro excesivo de intereses en los préstamos. La iniciativa cuenta de entrada con la firma de 30 diputados, incluyendo la de Villalta.

El proyecto resalta la necesidad de establecer normativas que regulen o pongan un tope a los intereses que se cobran a los consumidores, una vez que solicitan un financiamiento o utilizan tarjetas de crédito.

Con ello, se busca promover la justicia financiera y establecer el nivel máximo que puede colocarse como interés en las operaciones de crédito, así como homologar las propuestas de contrato que los proveedores de servicios financieros trasladan al solicitante.

La homologación se haría mediante la Comisión Nacional del Consumidor, lo cual ayudará a evitar cláusulas abusivas en perjuicio del usuario, y además permite denunciar en la vía penal a las personas que eventualmente incurran en el delito de usura.

En tanto, el jefe de fracción del PIN, Walter Muñoz, presentará el proyecto “Ley de protección a los consumidores financieros y su récord crediticio” que, a diferencia de las otras medidas, busca crear una figura jurídica que proteja al consumidor financiero en situaciones de alto endeudamiento.

Además, se le garantizaría un ajuste en las condiciones de sus créditos más caros, y que esté readecuado a su capacidad económica, para que pueda continuar con los pagos hasta que eventualmente salga de la situación de liquidez o logre concluir con el monto de las deudas.

Datos alarmantes

Los cuatro proyectos, lejos de representar un capricho o una competencia entre bancadas, más bien apela a una realidad: miles de costarricenses tienen el agua hasta el cuello por el pago de préstamos e intereses; incluso, algunos corren el riesgo de perder sus bienes.

El primer estudio trimestral de tarjetas de crédito y débito para el 2018, que realizó el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), arrojó datos preocupantes sobre el incremento del saldo de deuda de ₡155 mil millones (14,4%), con respecto al año anterior.

La deuda total asciende a los ₡1.2 billones, lo que representa alrededor de un 3,79% del Producto Interno Bruto (PIB); aunado a ello, se determinó que un 71% de los plásticos en circulación cuentan con una tasa de interés en colones que oscila entre un 40% y un 50%.

El análisis comprobó que, en promedio, una persona cuenta con dos tarjetas de crédito y tres de débito en su billetera, lo cual es consecuente con el aumento constante en la cantidad de plásticos que circulan en el mercado.

Las tarjetas de crédito han pasado de 1.326.754 tarjetas, en julio del 2010, a 2.744.145, en enero del 2018, aumento del 107%. (Fuente MEIC).

Opiniones en Restauración y PUSC

 

 

Jonathan Prendas, diputado de Restauración Nacional.

 

«En momentos en que la capacidad de compra de las familias ha venido disminuyendo, se hace necesario revisar los proyectos que tengan que ver con la regulación de los intereses de usura que cobran algunas tarjetas de crédito.

Muchos de estos intereses le imposibilitan al ciudadano cubrir los gastos de su hogar y pagar su endeudamiento que crece exponencialmente por encima de cualquier capacidad de pago, no es posible que se paguen tasas de más de un 40%, eso no lo soporta ningún salario».

 

 

María Vita Monge, diputada del Partido Unidad Social Cristiana.

«Creemos importante iniciar la discusión en este tipo de proyectos, que incluso están en la Comisión de Hacendarios, de la cual formo parte. Los costarricenses debemos más de un billón de colones en tarjetas de crédito y sin obviar que hay algunas que cobran entre un 40% y un 50% de intereses, y en algunos casos se vuelven bastante abusivas.

 

Es justo y necesario que el sector financiero tenga algunas reglas claras que beneficien a los consumidores y que limiten sobre todo las tasas de interés, porque el endeudamiento tiende a crecer cada día más».


PulsoCR

Suscríbete al boletín de PulsoCR, y mantente enterado de las últimas noticias y los mejores artículos, a través de nuestro sitio web.

RESPUESTAS