FMI propone impuestos a ricos para financiar salida a crisis económica

El FMI considera que, para ayudar a satisfacer las necesidades de financiación relacionadas con la pandemia, 'los responsables de formular las políticas deberían considerar una contribución temporal que grave los ingresos más altos'. 


Imagen con fines ilustrativos. Foto Aarón Chinchilla. Derechos reservados ©

(Vanguardia/ElPaís/PulsoCR). – El Fondo Monetario Internacional (FMI) se ha mostrado abierto a que los países instauren un impuesto temporal a las empresas y grandes contribuyentes, con el fin de buscar una salida a la crisis, además de reducir la erosión fiscal y la desigualdad.

En la presentación del último informe del Monitor Fiscal, el ente internacional consideró que, para ayudar a satisfacer las necesidades de financiación relacionadas con la pandemia, ‘los responsables de formular las políticas deberían considerar una contribución temporal que grave los ingresos más altos y las riquezas’.

‘Las autoridades podrían considerar una contribución para la recuperación post-covid aplicada sobre las rentas altas’, señaló Vitor Gaspar, director del Departamento de Asuntos Fiscales del FMI.

En la misma línea, el subdirector del Departamento de Asuntos Fiscales, Paulo Mauro, señaló que, en economías avanzadas, se observa una erosión de los ingresos del impuesto de sociedades y en la recaudación de la renta de las personas en la parte más alta de la escala de riqueza’.

Por ello, el FMI recomienda aumentar los impuestos a las personas más acomodadas y a las empresas rentables que hayan sido menos afectadas por la pandemia, ‘cerrando las lagunas en los impuestos de sociedades de cada país’.

Los recursos serían destinados para evitar que países con condiciones económicas adversas queden rezagados en la recuperación y además, les permita un acceso a los servicios básicos y equilibre las desigualdades sociales exacerbadas por la emergencia sanitaria.

‘Se trata de un tributo temporal, denominado popularmente impuesto de solidaridad, para financiar necesidades perentorias derivadas de la emergencia sanitaria y de la crisis económica’, señala el documento.

Incluso, el FMI evidenció que  el enorme apoyo fiscal desplegado por las autoridades ha evitado recesiones más graves y mayores pérdidas de empleo, no obstante, advierte de que el déficit y la deuda pública se han disparado a niveles sin precedentes, por lo que un impuesto a los grandes contribuyentes es razonable.

Un impuesto a la renta excepcional

La medida sobre las rentas de los más ricos no sería algo inédito, ya que se ha aplicado en casos excepcionales como en la reunificación de Alemania (1989-1990), Australia (2011) o en Japón tras el desastre de Fukushima (2011).

El Fondo considera que un impuesto sobre el exceso de beneficios de las empresas (aquellos que superan el mínimo requerido por los inversores) puede ayudar a garantizar una contribución de las empresas que hayan prosperado durante la crisis, como algunas farmacéuticas o empresas digitalizadas, sin afectar a otras con ganancias mínimas o en pérdidas.

En general, la media de déficit respecto al PIB en 2020 alcanzó el 11,7% en las economías avanzadas, el 9,8% para los países emergentes y el 5,5% para los de bajos ingresos.


PulsoCR

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