El club de golf de Trump donde contrataban migrantes ilegles

Una de las afectadas dijo que cuando Trump estaba en plena campaña se les pidió a los integrantes de la cocina que escribieran su nombre y dirección en una lista


Donald Trump reacciona después de jugar durante una ronda de golf en el Trump National Golf Club en Bedminster, Nueva Jersey. FOTO: AFP

Emma Torres es ecuatoriana, y hace poco más de un año que renunció al Trump National Golf Club en Nueva Jersey, donde según dijo al New York Times, su nombre fue eliminado de una lista de empleados que iban a ser investigados por el Servicio Secreto estadounidense para proteger la campaña del ahora presidente de EE. UU., Donald Trump.

Torres afirmó en un reporte de la periodista Miriam Jordan, que su nombre simplemente desapareció de la lista después de recordarle a la gerencia que estaba en Estados Unidos sin la documentación legal.

La ecuatoriana, de 43 años, dijo que fue contratada para trabajar en el complejo a principios de 2015 con un número de Seguridad Social y un permiso de residencia falsificados y que la gerencia estaba al tanto.

Victorina Morales, una guatemalteca que vivía en Estados Unidos de manera ilegal desde 1999, es otra de las trabajadoras del club que reveló que estuvo empleada pese a su estatus migratorio.

Morales afirmó que le entregaron un broche del Servicio Secreto que debía usar durante la permanencia del presidente Trump en el complejo, a manera de distintivo de protección.

Una extrabajadora del Trump National Golf Club en Nueva Jersey asegura que su nombre fue eliminado de una lista de empleados que iban a ser investigados por el Servicio Secreto estadounidense.

El doble discurso que abraza a Trump, primero como perseguidor de indocumentados, y ahora con firmas que, con su conocimiento o no, echan mano a trabajadores indocumentados levanta revuelo en Estados Unidos.

El de Torres, es el caso más reciente de una trabajadora del prestigioso club de golf salido a la luz, donde los perseguidos ahora persiguen justicia, pues tanto Torres como otros empleados afirman que los supervisores del complejo turístico estaban al tanto que vivían en ese país de forma ilegal.

La situación ha traído como consecuencia que el club abriera una investigación para, ahora sí, cumplir con la política antimigrante de Trump.

“Cuando me enteré de que el Servicio Secreto iba a ver los registros de todos para la protección de Trump, me apuré y fui con recursos humanos”, dijo Torres al NY Times.

Un abogado entrevistado por el rotativo newyorkino dijo que denunciaron esa situación a los investigadores de la oficina del fiscal general de Nueva Jersey y con el FBI.

Esta semana el presidente de EE.UU., Donald Trump, eiteró su reclamo de recursos para construir e muro con México. FOTO: EFE

Torres preparaba comida en el club, y comentó que cuando Donald Trump estaba en plena campaña para llegar a la Casa Blanca en 2016 se les pidió a los integrantes del equipo de cocina que escribieran su nombre, su dirección y otros detalles, incluido su número de Seguridad Social, en una lista.

La finalidad era que el Servicio Secreto revisara los antecedentes de los empleados porque Trump se hospedaba con frecuencia en el club.

De acuerdo con la publicación, Torres le comentó a una persona de recursos humanos, sobre su estatus migratorio y que esa persona le respondió: “‘Está bien, no pasa nada’. Y me borró de la lista”.

De momento no hay evidencia de que Trump supiera de manera directa del estado de ilegalidad de los trabajadores del club, pero ha vuelto consigna central el detener la inmigración ilegal al frenar las llegadas a la frontera y al acelerar la deportación de migrantes.

La información sale a la luz en momentos en que Trump exige al Congreso $5000 millones para financiar un muro a lo largo de la frontera con México para bloquear el flujo migratorio.

Ante la negativa de la Cámara de Representantes, se ha dado un cierre parcial del gobierno federal estadounidense, hasta ahora, el más largo desde el gobierno de Bill Clinton.

Una portavoz del Servicio Secreto, identificada como Cathy L. Milhoan, afirmó que no podía hablar de las medidas que fueron tomadas para investigar a los trabajadores del club de golf. “El Servicio Secreto de Estados Unidos no comparte información sobre nuestras operaciones de protección, incluida la administración de nuestro programa de verificación de nombres”, dijo en una declaración.


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Esteban Mata /

Periodista, escritor y profesor de periodismo.

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