Día del trabajador en tiempos de Pandemia

Este viernes 1 de mayo 2020, se celebra en nuestro país y otros alrededor del mundo, el día internacional de los trabajadores, establecido por acuerdo celebrado en París en 1889, como resultado de una jornada de lucha y homenaje a los “Mártires de Chicago”.


Foto Aarón Chinchilla

* Por Cindy Sabat Hoffman

Este viernes 1 de mayo 2020, se celebra en nuestro país y otros alrededor del mundo, el día internacional de los trabajadores, establecido por acuerdo celebrado en París en 1889, como resultado de una jornada de lucha y homenaje a los “Mártires de Chicago”.

Este hecho histórico y esta lucha iniciada el 1 de mayo 1886 que ha sido calificada incluso de “sangrienta”, corresponde a una seria de protestas para reivindicar la jornada laboral de 10 y 12 horas diarias a 8 horas por el movimiento obrero en Estados Unidos. Dando como resultado después de manifestaciones de distintas organizaciones, que en 1889 se reivindique la jornada a 8 horas para todos los obreros del mundo.

Este año 2020, el día del trabajador tiene otro tono, será celebrado a nivel mundial dentro de una declaratoria de pandemia desde el 11 de marzo por parte de la OMS, donde millones de personas han perdido sus trabajos y adicionalmente los Gobiernos han tenido que modificar en tiempo récord leyes, entre ellas, las laborales para poder hacerle frente a la crisis y Costa Rica no ha sido la excepción.

Hace unos días, no hubiésemos pensado en la viabilidad de reducirle la jornada a un trabajador o tener una orden para que la empresa trabaje al 50%, tampoco hubiésemos imaginado pasar a teletrabajar de un día a otro todos los días de la semana. Sabemos que el derecho laboral cambia y debe ajustarse a la realidad que va trayendo la demanda mundial, pero la velocidad del cambio sufrido a raíz del estado de emergencia quedará para la historia y habrá que ver conforme pase el tiempo, cuáles cambios llegaron para quedarse.

El Mundo. El pasado 27 de marzo, la OIT (Organización Internacional del Trabajo), publicó un documento sobre las normas de la OIT y el Covid, brindando una guía para aclarar cómo afrontar las preguntas más frecuentes que alrededor del mundo aparecían, como el manejo de cierre de negocios, la imposibilidad de pago de salario, el manejo de la información y datos de los empleados con algún tema de salud, incluso ampliando y tocando temas de flexibilidad de las normas internacionales del trabajo en situaciones de emergencia, afirmando que las mismas son flexibles y pueden adaptarse a diversas situaciones, como lo es la “fuerza mayor” o en situaciones de emergencia, por ejemplo, con respecto al tiempo de trabajo y al trabajo obligatorio.

Costa Rica. En nuestro país desde el 3 de marzo, días antes incluso de aparecer el primer caso confirmado pro Covid-19, el Ministerio de Salud ya tomaba medidas y emitió los “Lineamientos generales para propietarios y administradores de Centro de Trabajo por Coronavirus (Covid-19)”, donde se dictaron las medidas de divulgación, control y detección que deben acatar los patronos para la contención y atención de personas que presenten COVID-19. Debiendo así los patronos ajustar los centros de trabajo y cumplir un rol de apoyo ante la pandemia.

A parte de las leyes relacionadas con el alivio fiscal, sistemas bancarios, decreto de emergencia y directrices en materia sanitaria, seguridad social, migratoria, aduanas y sector de educación, en el ámbito laboral los cambios han sido importantes, por ejemplo, se publicó la Ley # 9832: Autorización de Reducción de Jornadas de Trabajo ante la Declaratoria de Emergencia Nacional, los Decretos Ejecutivos: No. 42248-MTSS: Reglamento para el procedimiento de suspensión temporal de contratos de trabajo en casos relacionados con los incisos a) y b) del artículo 74 del Código de Trabajo y el No. 42256-MGP-S: Ampliación de las medidas sanitarias en materia migratoria para prevenir los efectos del COVID-19, así como diversas directrices y reglamentos para regular en algunas instituciones específicas del sector público el teletrabajo y programación del disfrute de periodos acumulados de vacaciones. Con lo cual, tanto en el sector público como privado, se aplicaron cambios y empleados y patronos debieron ajustarse a las necesidades y el “nuevo normal” que nos trajo la Pandemia.

A raíz de estos cambios, aparecen otras figuras, como el Bono Proteger (No. 42305-MTSS-MDHIS) y la posibilidad para el retiro anticipado del FCL fondo de capitalización laboral (SUPEN -SP-A-215-2020) para personas afectadas por la emergencia, sea por una reducción de jornada, suspensión de sus contratos de trabajo o despido. Con lo cual se busca ayudar a quienes han perdido su trabajo, pero también trae consigo cambios en presupuestos y agendas de inversión del país, que sólo a futuro sabremos cómo y qué afectarán.

En poco menos de dos meses tuvimos que acomodarnos y reinventarnos y el cambio no termina aquí, cada día los costarricenses esperamos atentos cómo vamos en la lucha contra la pandemia, qué se puede ir flexibilizando o qué medidas nuevas debemos implementar en los centros de trabajo. La capacidad de resiliencia, la solidaridad y el aporte de cada uno nunca ha tenido más relevancia que ahora. Muchos han perdido su trabajo, otros esperan que abran su sector para retomar labores y muchos tendrán que reinventarse mientras la crisis pasa.

Vemos meseros convertidos en repartidores de comida, chefs de restaurantes y hoteles, vendiendo su comida por internet, profesores dando clases en línea, gimnasios alquilando sus bicicletas, periodistas reportando desde sus casas, empresas e instituciones públicas atendiendo y resolviendo trámites al 100% en línea, ampliaciones de plazos de vencimiento para cédulas, DIMEX y hasta para nombramientos en Juntas Directivas.

Quizás para cuando el lector vea estas líneas, existan otros cambios o nuevas disposiciones y estén tanto patronos como empleados acomodándose, creando o adaptando políticas internas, ojalá reabriendo el centro de trabajo, modificando roles o aplicando más medidas para ampliar la seguridad del centro, e incluso valorando a nivel interno que el teletrabajo ya no sea temporal, sino permanente. Aún hay en la corriente legislativa varias propuestas, como el cambio del disfrute de días feriados y un posible “impuesto solidario temporal al salario”, por lo que habrá que darle seguimiento.

Este día del trabajador para algunos será un día feriado nada más, para otros será un día para agradecer no haber perdido el trabajo y para otros un día de lucha, ya no en las calles con marchas como se acostumbra cada 1 de mayo, ni para bajar una jornada como en 1886, pues hoy nadie quiere una jornada reducida, sino una lucha para salir de la crisis, levantar su negocio o reinventarse para buscar uno acorde a la realidad país, un día para que todos apliquemos la solidaridad y la imaginación para todo lo que se vive y lo que viene y tratar de transformar la incertidumbre y el cambio, en  una oportunidad.


*Abogada.

La opinión expresada en este espacio no necesariamente representa la línea editorial de PULSOCR, sino exclusivamente responsabilidad de su autor. 

 


PulsoCR

Suscríbete al boletín de PulsoCR, y mantente enterado de las últimas noticias y los mejores artículos, a través de nuestro sitio web.

RESPUESTAS