Diputados se abstuvieron de cuestionar procedimiento ante Sala IV De cómo Restauración hizo el ‘milagro’ de no matar (aún) el plan fiscal

El cambio de posición de Restauración puso en aprietos la credibilidad de los evangélicos, que tuvieron que salir a desmarcarse de acuerdos debajo de la mesa del Gobierno


Ellos juran que no hubo nada a cambio. También aseguran que es la Sala IV la que puede o no puede resolver. Lo cierto es que pastores, salmistas y demás diputados de Restauración Nacional le hicieron el milagro al Gobierno, y no consultaron a los magistrados sobre el maltratado procedimiento con el que el PAC y el PLN promovieron la discusión del plan fiscal.

Esto deja a los magistrados opinando sobre el fondo del proyecto, una situación que podría salvar el trámite de la iniciativa, pues si los magistrados no lo revisan, las objeciones sobre el número de diputados necesarios para votarlo en primer debate, la publicación del texto sustitutivo y la consulta extemporánea del proyecto de impuestos quedaría de lado, eso sí, siempre y cuando a los magistrados no se les ocurra hacer lo contrario.

Es decir, los magistrados aún pueden, si quieren, traerse abajo el proyecto del Gobierno, pero esa ya no sería responsabilidad de Restauración Nacional, que el viernes pasado presentó una consulta más bien floja, dejando de lado los yerros de procedimiento que tanto desvelaban a los técnicos del Congreso.

Carlos Avendaño negó que suavizar la consulta evitando revisar el fondo, responda a un acuerdo con el Ejecutivo.

La consulta, presentada con 14 firmas por diputados de Restauración Nacional y el legislador del Frente Amplio, José María Villalta, omitió adrede los cuestionamientos de forma que tanto señalaron Villalta y los restauradores desde sus curules durante la discusión del plan de impuestos durante el primer debate.

Su cambio de posición puso en aprietos la credibilidad de los evangélicos, que ante tal maniobra a favor de los planes de Hacienda, tuvieron que salir a desmarcarse de acuerdos debajo de la mesa del Gobierno.

Esta situación dejó a Villalta insistiendo una y otra vez frente a los micrófonos de Noticias Repretel que la consulta de asuntos de forma no tuvieron las firmas requeridas para ser incluidas en la consulta facultativa que ahora está en sede judicial.

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Villalta ahora promueve una segunda consulta facultativa, sin embargo, hasta la tarde de este martes aún le falta una firma para poderla presentar a los magistrados. Es decir: la posición de Restauración, como partido, es no meterse en ese saco de 11 varas que implica traerse el plan fiscal al suelo.

Pero tal planteamiento sin embargo, no es respaldado por todas las diputadas de Restauración, al menos la diputada Carmen Chan salvó su posición y afirmó que la tarde del lunes le dio la firma a la consulta promovida por Villalta.

La legisladora insistió en que es responsabilidad de la Sala revisar el procedimiento abreviado que tropezó en el Congreso y por ello, refrendó la consulta del frenteamplista.

“Ayer firmé la consulta facultativa por el procedimiento, lo hice porque considero que debe revisarse la forma en que se tramitó el expediente 20580. Bien se sabe que la Sala, por lo general, revisa solo lo que se le consulta (…). Es cierto que la Sala puede revisar de oficio los errores de procedimiento, pero no es obligatorio para ellos hacerlo”, dijo Chan.

La diputada de Restauración Nacional, Carmen CHan, se sale del canasto y mantiene su posición de consultar a la Sala IV sobre el procedimiento del plan fiscal. FOTO: PASTORES LÍDERES

La legisladora insistió en que hay errores en el procedimiento como el número de diputados necesarios para aprobar la ley, y reiteró que no va a “incurrir en daños y perjuicios a los ciudadanos” al dejar pasar por alto la revisión.

Un cálculo oportuno

La cuenta de los restauradores no está mal hecha: tanto los detractores como quienes apoyan al Gobierno aceptan que el plan fiscal es, a esta hora, el único salvavidas viable para evitar una crisis económica y social provocada por el monstruoso déficit fiscal que se está comiendo las arcas públicas.

A esto se suma el hecho de que la reputación financiera del país está hoy por hoy en el suelo: la calificadora Moody’s tiene marcado al país como un destino para no invertir, y a la tarde de ayer los bonos de deuda del Estado no lograron colocarse, es decir, nadie nos fía, nadie nos presta, y es posible que una buena parte de los educadores y otros empleados del sector público que atacan el plan fiscal vean el año nuevo sin rastro del aguinaldo.

Ante las dudas sobre el por qué Restauración cambió de parecer de la noche al día, y ahora le da el perdón al Gobierno para que pueda pasar su plan de impuestos, los diputados evangélicos se replegaron y mediante un comunicado insistieron en que no han tranzado nada con el ministro de la Presidencia Rodolfo Piza ni con la jerarca de Hacienda, Rocío Aguilar.

Estos dos últimos, se han encargado de meter presión a los diputados, en el sentido de que la crisis es inminente, si antes los diputados no aprueban en segundo debate el plan de impuestos. De hecho, Aguilar dijo ayer que de no aprobarse el plan de impuestos, el Gobierno analiza cerrar instituciones del Estado para disminuir el gasto público.

Bajo este escenario, el ajedrez político queda con un tablero abierto, donde el Ejecutivo se ciñe a dos contrincantes: por un lado, la consulta que ya fue enviada a la Sala IV y que, en manos de los magistrados, se podría esperar un señalamiento de inconstitucionalidades, tanto de fondo como de forma.

 

Cuando señalamos yerros de fondo, se apunta en el sentido de que la regla fiscal podría venir a afectar la operatividad de organizaciones como el Poder Judicial, o bien la posibilidad de que la CCSS pueda dar ciertos servicios médicos, entre otros puntos, y de forma, pues nadie le puede negar el derecho a los magistrados de pronunciarse sobre los yerros de procedimiento, aun cuando los diputados no lo hayan consultado, gracias a la gestión de Restauración Nacional.

El otro frente es el Frente Amplio, pues Villalta tiene hasta ahora el apoyo de ocho diputados más que están dispuestos a consultar el plan tributario por su procedimiento, lo que podría sin duda alguna, traerse abajo el planteamiento del Gobierno. Esto evidentemente pone al ministro de la Presidencia a apelar al patriotismo, la fe y la buena voluntad, con tal de no capitanear un aparato gubernamental que nos llevaría a una crisis económica gestada por la irresponsabilidad política de al menos cinco gobiernos atrás que no resolvieron este problema.


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Esteban Mata /

Periodista, escritor y profesor de periodismo.

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