#ESPECIAL #FRONTERASCOVID #CENTROAMERICA Daniel: El zanate del Covid-19

¡Qué bicho tan feo! ¿Verdad? ¡Ese pico y color así! Ahí dónde lo ves, es igual al Daniel o la Chayo (...) ¡En realidad son más feos esos dos viejos ladrones! Y mientras los ojos de Amalia se posaban en el plumífero de pico largo, los míos miraban a los policías nicaragüenses que caminaban en la frontera.


Foto Aarón Chinchilla

‘Ay, Nicaragua sos más dulcita que la mielita de Tamagas. Pero ahora que ya sos libre, Nicaragüita, yo te quiero mucho más’. Carlos Mejía Godoy

Peñas Blancas, Nicaragua.- “¿Vos ves ese zanate ahí?”, dijo Amalia, mi compañera de viaje en el camino entre San José y Managua.

“¡Tan feo el hijuelagranputa! Ahí ónde lo ves, es igual al Daniel (Ortega) o la Chayo”, agregó con voz suave, algo maternal.

Para ser una mujer que vio en primera fila la caída de Somoza, está claro que el nuevo “cabrón” como le dice ella a Ortega, le ha ganado un resentimiento abierto a comparaciones de todo tipo.

Mientras hablaba, los ojos de Amalia se posaban en el zanate. Los míos se perdían en los vacíos de esta frontera solitaria, desconocida sin sus filas de vendedores de agua, semillas y golosinas.

Una soledad apenas rota por un puñado de policías y militares que caminaban del lado nica de la frontera vacía ante las medidas no confesadas por el Gobierno de Ortega para aplacar la propagación de la pandemia.

DATO DURO: A la fecha, el Gobierno sandinista afirma que 5,030 nicaragüenses han ganado la batalla a la Covid-19 y durante la presente semana se han confirmado 45 casos, 37 recuperados y sólo un fallecido.
Foto: BBC.

El zanate se paró en el asta de una bandera nicaragüense hecha girones.

‘Malos esos bichos, atacan a cualquiera con ese pico tan feo. Comen basura y son marrulleros. Igualito igualito a esos viejos’, sentencia Amalia.

El calor aplasta todo, y es más notable conforme nos adentramos en esta Centroamérica a la cual pertenece Costa Rica, aunque la mayoría de las veces parezca que se nos quiera olvidar.

El reloj marcaba nueve minutos pasada la una de la tarde. La aventura de un tiquete de ida y sin regreso a través del Istmo centroamericano pretende hacer la foto que los costarricenses a veces no queremos ver. La foto de la familia completa, la familia centroamericana.

Esta es la segunda de tres entregas sobre la realidad fronteriza que viven nuestras naciones, golpeadas por la pandemia que marca sin duda la memoria del siglo 21.

Bajamos del autobús. Luego de 4 horas de viaje, el choque con el aire caliente de la frontera es violento. Todas las personas se bajaron con las mascarillas. El sudor me caía en la frente a chorros. El sol era abrasador. Las suelas de los zapatos resentía la fila de turistas ingresando a Nicaragua, una fila que se limitaba al medio centenar de pasajeros del bus. Aparte de nosotros, solo estaba el personal administrativo, policial y del ejército nica.

DATO DURO: En agosto del 2020, orgaizciones de médicos independientes de Nicaragua aseguraron que habían más de 9 mil contagiados por Covid-19. 

Todo era tensión, silencio, incertidumbre y órdenes entre dientes. No había gente. No había cambistas de colones o dólares por córdobas. Tampoco estaban las acostumbradas vendedoras de semillas de marañón y cajetas o los llamados ‘pepaneros’, hombres que llevan las maletas a cambio de 150 ‘reales’.

De alguna forma, se asemeja a los primeros días del encierro por la pandemia. Esos días cuando en San José todo era cortinas cerradas y silencio.

Esto pone en evidencia que a pesar de los discursos negacionistas de Ortega, la pandemia está presente.

El problema con naciones como Nicaragua, es que en los centros de población veremos sin duda que la vida sigue prácticamente igual, pues el hambre hace que la población que pueda trabajar, ignore las medidas y protocolos. El hambre es más grande cuando no se puede trabajar.

Siga el Pulso: Fronteras Covid: De San José a Managua (si el Mopt deja avanzar en Limonal-Cañas)

Estaba a punto de suplicar clemencia ante el bochorno cuando llegaron se escucharon las primeras órdenes de los militares: ¡Pruebas Covid en mano! ¡Todos en fila! ¡Vamos, Vamos! ¡Rapidito! (tan lindo el trato por acá).

“¿Ves lo qué te digo? ¡Si así son de cabrones!”, dijo Amalia.

‘Si estos cabrones piensan que porque andan una placa en el brazo, ya se las merecen. Y ganan hasta mal estos ladrones (…). Son igual de ladrones que el Daniel y la Chayo. Les dan un par de latillas de zinc, una bolsa de arroz y ya los tiene conseguidos. ¿Y sabés qué es lo peor? Qué estos babosos andan aquí llevando sol y protegiendo a esos viejos, pero ganan malísimo’, dice.

Nuevamente, observo a una oficial nicaragüense que me clava los ojos. Por primera vez, sentí frío en medio del calor del trópico seco.

‘Yo tengo 25 años de vivir allá en Colina, Limón. Sabés, me da un colerón con estos porque cuando fue la guerra, mi papá estuvo volando bala contra los de la Contra. Lo entrenaron los rusos y los cubanos. Mi tata era sandinista ¡y de los bravos! Hasta teníamos la casa sandinista en el barrio ahí con banderas y toda la cosa, pero después, la cosa echó para atrás”.

“Ahora a estos viejos solo les interesa la bolsa. La gente aquí se muere de Covid pero dicen que es neumonía. Aquí la gente se está muriendo pero lo tapan. No les sirve que paren sus empresas. Si estos dos son dueños de Nicaragua y aquí se hace lo que dicen ellos y ya´stá.   Les pela todo mundo. Si mi papa viera como viven estos hijueputas, le daría algo’, afirmó mientras se ventila con un abanico

DATO DURO: En marzo del 2020, miles de simpatizantes sandinistas y trabajadores del Estado convocados por el Gobierno caminaron en Managua en la marcha ‘amor en los tiempos del Covid’, asegurando que la pandemia no había llegado a Nicaragua por la gestión del ‘Gobierno de Unidad Nacional’.
Foto DW.

‘Pruebas Covid en mano’ ‘¡Avance!’, grita una mujer vestida de enfermera. Le entrego el documento y sin darle mayor importancia, lo observa y devuelve a la inmediatez: Siguiente ventanilla, ordena.

La fila se hacía larga. El aire acondicionado funcionaba a medias y en las oficinas no se observaba ni el alcohol ni el distanciamiento social. El desorden reinaba, mientras se hacía una fila para nicaragüenses y una para turistas.

Presentes estaban los rótulos sobre el Covid-19 que advertían sobre las medidas sanitarias que debían tomarse, mientras algunos funcionarios usaban mascarilla y otros no. Otros, sin ton ni son, hablaban despreocupados del porvenir. Lo importante era que la fila terminara en el puesto y cerrar la jornada.

Pasan los minutos y primer sello en el pasaporte. Revisión de equipaje y esperar que los cincuenta pasajeros pasen el mismo procedimiento.

Tras dos horas, donde nadie podía abordar la unidad de Tica Bus y el sol quemaba lo que se moviera, el chofer nos hace el gesto de entrar. Todos en línea, observados en silencio por militares y policías nicaragüenses. Antes, desinfección de zapatos y conteo de los pasajeros.

Foto: Aarón Chinchilla.
DATO DURO: Nicaragua arrancó la campaña de vacunación contra el Covid-19 a principios el 2 marzo del 2021

4:15 pm. ‘Papito, cuidate en Managua. Uno que es de aquí ni va allá por ser tan feo. Esa cadena que usted anda quítatela. No saqués el celular. Más de noche. ¿Vos llegás como a las 7, verdad? ¡Ni quiera Dio’! Es más, andá calladito porque si hablas, van a saber que no sos de aquí y más rápido te joden. En Managua, la cosa es brava. ¿Oye?’, ruega Amalia con gesto maternal.

‘Lo mejor papito que podés hacer es quedarte en el Hotel y ni salir, dice Amalia antes de bajarse del bus en el Puente del Ochomogo’.

DATO DURO: Managua es la ciudad con más contagios por Covid-19. De acuerdo con los datos de esta semana emitidos por el Observatorio Ciudadano, 4971 personas resultaron positivas por el virus Sars-2 y la capital nicaragüense reporta el 33% de fallecimientos por motivos de la pandemia

 

5:20 pm. Rivas. Nandaime quedan atrás. La primera brisa se siente entrando a la colonial Granada. Techos de teja y paredes de bahareque engalanan la pequeña pero rústica ciudad. El bus ingresa a dejar paquetería, mientras en las calles, se observan pocas mascarillas y algunas aglomeraciones.

 

6:18 p.m.: ‘Buenas noches. Me llamo Carlos Silva’, anuncia un joven delgado con camiseta de Tica Bus.

‘Yo les voy a ayudar con los papeleos para mañana. Recordarles que mañana salimos hacia Honduras, El Salvador y Guatemala en la empresa de buses Cristobal Colón. Si gustan, vamos alistando los papeles para mañana llevarlos bien ordenaditos y no durar más de la cuenta en el Check-in que es a la una y media de la mañana’, advierte.

Mares de pruebas Covid, declaraciones de aduana, copias del pasaporte, pre chequeos y fotos tenían que ir bien clasificadas previo a salir a suelo catracho. Esto, a pesar que nos encontrábamos en la poco iluminada Managua.

‘Pero, mi amigo ¡Qué pena! ¿Cristobal Colón ¿Es lo mismo que Tica Bus? ¿Cómo es el procedimiento para mañana?, pregunto inocentemente

Esas cosas que pasan en nuestra Centroamérica enredada, así lo explicó el funcionario:

‘El bus sale a las 3 de la mañana. Va directo hasta El Salvador. Llega como a las 5-6 de la tarde allá y a eso de las 8 pm sale a Guatemala. Llega como a las 4 de la mañana. Tica Bus se ha fusionado con una empresa mexicana que se llama Cristobal Colón. Es lo único, pero usted entenderá que tenemos dos tipos de permisos: Uno de El Salvador a México con Cristobal. De Honduras a Panamá, lo tiene Tica Bus. Somos lo mismo, solo que con dos tipos de concesiones.

“El dueño es mexicano Lo que se necesitaba era una empresa que nos trasbordara en México. Buscamos esa empresa allá y se unieron las dos. Se fusionaron y tienen dos concesiones. Todo el norte va con Cristobal Colón y el sur con Tica Bus. Nosotros vendemos el tiquete de Tica Bus pero se va en el de Cristobal Colón. Esos buses son muy buenos. Tienen internet y todo’, explicó.

Dudas por el procedimiento explicado.

Foto Aarón Chinchilla

6:40. Tras más de doce horas de viaje (saliendo desde Costa Rica), pocas mascarillas en fronteras, nulo alcohol, el cuero tostado y cansancio en los hombros, arribamos a Managua, una ciudad enigmática y con poca iluminación.

Epicentro de luchas, revoluciones, tristezas y alegrías entremezcladas. Una ciudad vigilada por Daniel y Rosario, los cuales Amalia observa  como el zanate que nos miraba en Peñas Blancas.

Dato duro: 884 trabajadores de la salud han salido contagiados por Covid-19 y 116 han fallecido a causa del virus Sars-2, según Observatorio Ciudadano.

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